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domingo, 23 de octubre de 2016

EL MITO DE LA PIRATERIA INGLESA: MENOS DEL 1% DE LOS GALEONES ESPAÑOLES FUE APRESADO

Grabado de la época donde la Reina Isabel I nombra caballero al corsario Francis Drake

La literatura y la propaganda anglosajona han exagerado los episodios de una guerra que ganó España. Entre 1540 y 1650, de los 11.000 buques que hicieron el recorrido América-España solo se perdieron 107 a causa de los ataques piratas

La historiografía inglesa ha insistido en repetir que la actividad pirata fue un constante quebradero de problemas, con corsarios de la bajeza moral de Francis Drake o John Hawkins a la cabeza, para el traslado del oro, plata y otras mercancías del Nuevo Mundo a España. Así, según la imagen todavía presente en el cine y en la literatura, Felipe II y el resto de monarcas españoles de la dinastía Habsburgo terminaron desesperados ante los ataques auspiciados por la Monarquía Inglesa y otros reinos europeos. Sin embargo, las cifras de barcos que llegaron a puerto español desdicen esta versión romántica y falseada de la historia. La Flota de Indias se reveló como un sólido sistema casi sin fisuras.

«El sol luce para mí como para otros. Querría ver la cláusula del testamento de Adán que me excluye del reparto del mundo», aseguró el Rey francés Francisco I tras el tratado de Tordesillas, donde españoles y portugueses se repartieron el Nuevo Mundo con el beneplácito del Papa Alejandro VI. Y desde luego los dos imperios ibéricos –más tarde unidos por Felipe II– no estaban dispuestos a compartir su herencia. Es por ello que la Monarquía francesa y otros enemigos del imperio comenzaron a financiar la expediciones piratas contra los barcos que usaban los españoles para transportar las mercancías.

En 1521, piratas franceses a las órdenes de Juan Florin lograron capturar parte del conocido como «El Tesoro de Moctezuma», el grueso de las riquezas que Hernán Cortés envió a Carlos V tras la conquista de Tenochtitlan, abriendo toda una nueva vía para asaltos y abordajes. Sin embargo, los españoles aprendieron pronto a defenderse de los piratas franceses, a los que más tarde se unieron los ingleses y los holandeses, a través de impresionantes galeones, mucho más armados que los navíos piratas, y un sistema de convoys que, siglos después, serviría a las naciones aliadas en la Primera Guerra Mundial para vertebrar su defensa contra los submarinos alemanes.

Entre 1540 y 1650 –periodo de mayor flujo en el transporte de oro y plata– de los 11.000 buques que hicieron el recorrido América-España se perdieron 519 barcos, la mayoría por tormentas y otros motivos de índole natural. Solo 107 lo hicieron por ataques piratas, es decir menos del 1 %, según los cálculos de Fernando Martínez Laínez en su libro «Tercios de España: Una infantería legendaria». Un daño mínimo que se explica por la gran efectividad del sistema de convoys organizado por Felipe II.

Así, el Monarca estableció por Real Cédula nada más llegar al trono las condiciones para asegurar un sistema de defensa naval inmune a los ataques piratas. El viaje de la Flota de Indias se efectuaba dos veces al año. El punto de partida se emplazaba en Sanlúcar de Barrameda, donde la flota realizaba las últimas inspecciones, y desde allí partía hacia La Gomera, en las islas Canarias.

Tras la aguada –recoger agua en tierra–, la escuadra conformada por unas 30 naves navegaba entre veinte y treinta días, en función de las condiciones climáticas, hasta las islas Dominica o Martinica (Centroamérica) donde se reponían los suministros. Durante todo el trayecto el convoy era encabezado por la nave capitana y los galeones mejor artillados se situaban a barlovento –donde sopla el viento– para proporcionar escolta al grupo. El objetivo general era que ningún barco se perdiera de vista o se desviara del rumbo en solitario. Y por la noche, los bajeles encendían un enorme farol a popa para servir de referencia al que tenían detrás.

Pintura que a un galeón español defendiendose del ataque de dos galeras

El sistema de convoy español, cuyo teórico fue el capitán Menéndez de Avilés, sería copiado por Inglaterra y EE.UU. en las dos guerras mundiales. Pero la auténtica prueba de que cumplió con su proposito es que solo dos convoys fueron por completo apresados en toda su historia: la primera, en 1628, a la altura de Matanzas (Cuba), a manos del almirante holandés Piet Heyn; y una segunda vez en 1656.

¿Quedó herido el Imperio por la piratería?

Sin capacidad para atacar a la Flota de Indias o a los galeones de gran tamaño, la actividad de Francis Drake y de otros de su tallaje se limitó en la mayoría de casos a ataques contra indefensas poblaciones del Caribe. No en vano, el sistema defensivo de algunas poblaciones españolas era realmente deficiente y era fácil sacar partido de la incompetencia de los gobernadores locales. Por ejemplo, el 1 de enero de 1586, el citado Drake tomó la ciudad de Santo Domingo durante un mes y luego la incendio impúnemente.

Sin embargo, tras el desastre de la Armada Invencible Felipe II se tomó en serio el problema de la piratería y destinó ocho millones de ducados para nuevas naves y fortificaciones en el Caribe. Estas, como la inexpugnable Cartagena de Indias, fueron reforzadas por los mejores arquitectos del Imperio. Un esfuerzo logístico que aceleró la decadencia de este tipo de piratería, aquella financiada e impulsada en las sombras por países como Inglaterra, Francia o Holanda. Cabe recordar que, aunque personajes como Drake contaban con patente de corso, España no reconocía a estos piratas como consarios sino como piratas, puesto que actuaban en tiempos de paz.

Es por todas estas razones que el historiador Germán Vázquez Chamorro resta importancia a la influencia que pudo tener la piratería en el proceso de decandencia del Imperio español. En su opinión, los más famosos piratas encumbrados a la fama, sobre todo por la literatura y la propaganda inglesa, realmente atacaban barcos pesqueros o chalupas de escaso o nulo valor para la Corona española. De hecho, los enemigos de España prescindieron de aliarse con los piratas cuando descubrieron otros métodos para ganarle terreno a este imperio. Así, en los siglos XVII y XVIII, todas las naciones se conjuraron para perseguir y castigar sin piedad a los piratas.


jueves, 20 de octubre de 2016

CON USTEDES, LOS CHARLATANES OCCIDENTALES QUE JUSTIFICAN LA YIHAD


La cumbre del cinismo la alcanzó Dario Fo tras el 11-S.

Tras el 11 de septiembre de 2001, la crema de los intelectuales europeos empezó inmediatamente a buscar justificaciones para la yihad. Estaban obviamente fascinados por el rifle de asalto Kaláshnikov, "el arma de los pobres". Para ellos, lo que habíamos visto en Nueva York era una quimera, una ilusión. Los asesinatos masivos eran supuestamente el suicidio de la democracia capitalista, y el terrorismo la cólera de los desempleados, el arma desesperada de un lumpemproletariado agraviado por la arrogancia de la globalización occidental.

Esos intelectuales han sembrado la semilla de la desesperación en una gran caja de resonancia occidental. Desde el 11-S hasta las más recientes matanzas en suelo europeo, los occidentales asesinados son presentados como simples víctimas colaterales de una guerra entre "el sistema" y los parias de la Tierra, que sólo están reclamando su lugar en la mesa.

Uno de esos intelectuales es Michel Onfray. Hace algún tiempo ya que conocemos la cínica expresión tonto útil, que se suele atribuir a Lenin y se utilizaba para denominar a los occidentales que justificaban los horrores del comunismo. La revista francesa L’Express lo ha utilizado para describir a Onfray: "El tonto útil del islamismo".

Cuando, en 2005, se publicó su Tratado de ateología, Onfray jamás se hubiese imaginado que diez años después se convertiría en la niña bonita de la organización islamista Estado Islámico (ISIS). Sin embargo, el 21 de noviembre de 2015, una semana después de las matanzas de París, Onfray apareció en un vídeo de propaganda del Estado Islámico. Pocos días después, Onfray, ese ídolo de la reflexiva clase media europea, dijo: "El ISIS y Francia podrían firmar una tregua".

Onfray dio otra entrevista, a la revista Famille Chrétienne, donde explicaba que no hay diferencias morales entre "matar vidas inocentes de mujeres, niños y ancianos" y el "terrorismo de Estado": entre el ISIS y la guerra occidental contra el terrorismo.

Onfray es el filósofo francés más leído del mundo, y ha destronado a Michel Serres, Michel Foucault y Jean-Paul Sartre. Este filósofo embriagado por la Ilustración ha escrito 80 libros, que se han traducido a casi 30 idiomas. No es marxista, sino un hedonista libertario. Según Onfray, la herencia judeocristiana impide el goce libre del amor. De ahí su insistencia, en definitiva, en que la civilización occidental está "muerta".

¿Cómo pudo este gran hedonista, teórico del materialismo y el ateísmo, convertirse en la niña bonita de los degolladores islamistas? El primer ministro Manuel Valls lo acusó de haber "perdido el norte".

Si Onfray pide una tregua con el Estado Islámico es porque cree que Francia es responsable de lo que le ha ocurrido. En su libro Pensar el islam, Onfray escribió: "Si nos atenemos a los hechos históricos y no a las emociones, Occidente atacó primero". Al parecer, Francia está recogiendo lo que ha sembrado. Por supuesto que los islamistas matan y masacran, pero no es por su culpa, ya que Occidente, a juicio de Onfray, atacó primero.

También parecía dar más excusas al ISIS al hablar de la "islamofobia" francesa.

¿Por qué se ha vuelto Onfray tan popular entre los yihadistas franceses que luchan en Siria e Irak? El periodista David Thomson, especialista en movimientos yihadistas, explicó: "Onfray es traducido al árabe y sus textos se comparten en todas las webs pro ISIS". Hablando con Jean-Jacques Bourdin en 2013, Onfray defendió incluso el derecho de los islamistas a aplicar la sharia en Mali.

Onfray reconoce que estamos en guerra. Pero esta guerra, según él, la empezó George W. Bush. Se olvida de que 3.000 americanos fueron asesinados el 11 de septiembre de 2001. Si se le recuerda que el "ISIS mata a gente inocente", Onfray responderá: "Nosotros también hemos matado a gente inocente". Es la equivalencia moral perfecta entre el ISIS y Occidente. ¡Bárbaros contra bárbaros! Los 130 franceses asesinados el 13 de noviembre de 2015 son simples marionetas de Occidente. Con su relativismo moral, Onfray abre la puerta al degüello islamista.

Onfray pertenece a una larga lista de charlatanes que pululan en la intelectualidad europea. En un artículo en Le Monde, el filósofo alemán vivo más famoso, Jürgen Habermas, afirmaba: "El yihadismo es una forma moderna de reacción a las condiciones de vida que caracterizan el desarraigo". Alguien debería haberle explicado que todos los terroristas estaban bien integrados en las democracias francesa y belga, y que vivían de prestaciones sociales.

Otro celebridad del mundo de la filosofía, el gurú neomarxista esloveno Slavoj Zizek, decía que el islamismo podría parecer reaccionario; pero

"""en un curioso giro, la religión es uno de los posibles lugares desde los que se pueden plantear dudas críticas sobre la sociedad de hoy. Se ha convertido en uno de los lugares de resistencia."""

Zizek también afirmaba que los "islamofascistas" y los "racistas europeos antiinmigración" son"las dos caras de la misma moneda".

Tras las matanzas de París, el intelectual francés Thomas Piketty apuntó a la "desigualdad" como origen del éxito del ISIS. Otro filósofo alemán muy conocido, Peter Sloterdijk, dijo que los atentados del 11 de Septiembre fueron sólo "unos pequeños incidentes".

José Saramago, Premio Nobel de Literatura, afirmó que estrellar dos aviones contra las Torres Gemelas era "una venganza contra la humillación".

Están también los que, como el pensador francés Jean Baudrillard, dijeron que los ataques contra las Torres Gemelas era lo que Estados Unidos quería en realidad. En resumen: lo hicieron los terroristas islámicos, pero nosotros lo queríamos. O por citar al famoso compositor alemán Karlheinz Stockhausen, el atentado contra el World Trade Center fue "la mayor obra de arte posible en todo el Cosmos".

La cumbre del cinismo la alcanzó Dario Fo, el ganador del Premio Nobel de Literatura en 1997, que tras el 11-S declaró:

"""Los grandes especuladores se regodean en una economía que mata de miseria a decenas de millones de personas cada año, así que ¿qué son 20.000 muertos en Nueva York? Independientemente de quién haya llevado a cabo la masacre [del 11-S], esta violencia es hija legítima de la cultura de la violencia, del hambre y de la explotación humana."""

Esto ya pasó antes. Filósofos como Martin Heidegger y Carl Schmitt, escritores como Knut Hamsun y Louis Ferdinand Céline, músicos como Wilhelm Furtwangler y Ernst von Karajan son sólo algunos de los representantes más famosos de la cultura europea que abrazaron el sueño de Adolf Hitler. Sus herederos justifican ahora la yihad como el castigo definitivo a las libertades y la democracia occidentales.

jueves, 21 de julio de 2016

LA CAPILLA SIXTINA DEL ROMÁNICO


Al igual que la pintura rupestre tiene su Capilla Sixtina en Altamira, la románica está en León, concretamente en el Panteón Real de San Isidoro. Aquí, la calidad y cantidad de los dibujos es tal que no tiene parangón en ningún otro lugar, y no hay que ser ningún experto para darse cuenta de ello.


La Real Colegiata Basílica de San Isidoro (que este es su nombre completo) es un conjunto de construcciones religiosas que se han ido superponiendo y adosando a lo largo de once siglos.

Fachada sur de la Colegiata

En principio fue un sencillo monasterio que se construyó en el s.X junto a la muralla romana para albergar los restos de San Pelayo. Hoy es una iglesia, un claustro, un museo, una biblioteca, una torre… un grupo de edificaciones románicas con añadidos góticos, renacentistas, barrocos…

Catedral de León


A pesar de su belleza, la fachada sur no llama demasiado la atención cuando se viene de ver la cercana catedral, maravilla gótica donde las haya. Sin embargo, la Colegiata Basílica tiene una iglesia cuyo retablo mayor merece por sí solo una atenta visita.

Cáliz de Doña Urraca

El museo custodia tesoros únicos, como el Cáliz de Doña Urraca (s. XI), que algunos identifican con el Santo Grial, o el Arca de los Marfiles (s. XI).

Anaquel de la biblioteca.

La biblioteca guarda 800 pergaminos, 150 códices y más de 300 incunables, entre los que destaca la Biblia visigótico-mozárabe del s. X.

Capitel sobre las tumbas reales.

El claustro románico es el más antiguo de España. Allí se celebraron las Cortes de León en 1188 y allí se redactó la Carta Magna Leonesa, reconocida por la Unesco como “el testimonio documental más antiguo del sistema parlamentario europeo”.

Veleta en forma de gallo.

Y domina el conjunto la llamada Torre del Gallo, coronada por una veleta en forma de gallo de cobre recubierta de oro, símbolo de la ciudad y de extraño origen oriental, posiblemente persa.

Panteón Real de San Isidoro de León.

Con todo, la maravilla de las maravillas está muy cerca, a los pies de la iglesia: el panteón. En un cuadrado de solo 8 metros de lado, docenas de pinturas al temple (dicen los expertos que no hay que confundirlas con los frescos) recubren la totalidad de techos y muros.

Zagal dando de comer a un mastín.

Sobre las tumbas de 23 reyes y reinas, infantes y condes leoneses, los artistas hoy desconocidos desplegaron un libro de imágenes que narran el Evangelio como un cómic, única forma de que entendieran la historia los que no sabían leer, que entonces eran la inmensa mayoría.

San Mateo presenta el Evangelio.

Las figuras del Nuevo Testamento (desde la Anunciación a la Crucifixión), están vestidas con ropas medievales. De lejos puede dar la impresión de que se trata de mosaicos bizantinos, cuando en realidad es pintura sobre estuco.

Pantocrator, Cristo en Majestad.

Colores vivos que parecen pintados ayer; ausencia de perspectiva; volúmenes geométricos, como corresponde al más puro estilo románico.

Una maravilla que asombra y que tenemos la suerte de que esté muy cerca de todos nosotros.

LA EXTRAÑA DESAPARICIÓN DEL SANTO DE PIEDRA por RAMON LOUREIRO.


El robo de la imagen de San Ramón de la fuente de Sillobre indigna y desconcierta a los vecinos

Isabel Vilar, propietaria del recordado Lar Vilar -el legendario bar con biblioteca que ella ya cerró, tras jubilarse, pero que mantiene intacto, como si fuese un museo, para todos cuantos quieran visitarlo-, vive junto a la Fuente de San Ramón. Una fuente por la que siente especial cariño desde niña. Tanto afecto que, con la mayor de las generosidades, un día sí y otro también, durante una vida entera, se ha encargado de mantenerla limpia. El sábado, a medianoche, se asomó a su ventana y estuvo contemplando la fuente un rato. La fuente y, sobre todo, el santo. Que entonces aún seguía allí. En su hornacina, a la que sus devotos solían llevarle flores.

Pero el domingo por la mañana, cuando Julio López Allegue se dirigía a la iglesia para tocar las campanas en la víspera de la festividad de la patrona de la parroquia, Santa Mariña, se encontró con que el santo ya no estaba. Se lo habían llevado. Evidentemente, de madrugada. Lo arrancaron con algún objeto metálico que les permitió hacer palanca, probablemente con una pata de cabra. Y al arrancarlo rompieron la base de la imagen, como demuestran los restos que allí quedaron. No debió de resultarles fácil llevárselo.

Era una de las últimas obras de Guillermo Feal, escultor nacido en Magalofes y gran devoto del San Ramón de Sillobre. Los vecinos se lo encargaron para sustituir a la talla primitiva, al parecer robada también a finales del siglo XIX o principios del XX, y de la que no se conserva fotografía alguna.

Conmoción

Para los vecinos, la desaparición del santo ha sido un duro golpe. Se muestran indignados, a la vez que desconcertados. Y conforme las horas pasan, van perdiendo la esperanza de poder recuperarlo. De hecho, ya se ha puesto en marcha una iniciativa en la parroquia destinada a encargar una nueva imagen. «Non queremos ver a fonte así», dicen. Mientras tanto, la Guardia Civil continúa investigando qué ha pasado.

lunes, 27 de junio de 2016

EE.UU., RUSIA Y CHINA PREPARAN EL RETORNO DE UNA BESTIA: EL CRUCERO DE COMBATE

El DDG-1000 estadounidense de la clase Zumwalt.

El DDG-1000 de la clase Zumwalt; el Almirante Najímov de la clase Kirov, y el Tipo 055. Son los tres letales cruceros de combate que preparan EEUU, Rusia y China

EEUU acaba de recibir para su Marina el mayor barco (portaviones aparte) desde la desactivación de los acorazados clase Iowa; China prepara la construcción de un buque equivalente, y Rusia se ha puesto a renovar el crucero nuclear soviético Almirante Najímov con armas modernas. ¿Regresan los grandes barcos a las marinas de guerra?

Desde siempre hasta la Segunda Guerra Mundial, y con muy escasas excepciones, los buques de guerra tendieron a ser cada vez más grandes. Y no solo por la vanidad y el ego de quienes los fabricaban, a veces tan inmensos como para que se construyeran monstruos muy poco prácticos, sino porque el avance tecnológico así lo marcaba.

El mayor número de hombres en la época del abordaje, o de cañones en la de la artillería, y más tarde el desarrollo de la maquinaria de vapor hicieron que las flotas estuviesen compuestas de unidades cada vez más grandes. Un acorazado con menos cañones pero máyores y blindaje más resistente tenía que ser más grande que su ancestro, igual que un portaviones de mayor tamaño no solo puede transportar más aviones sino que genera más salidas de ataque haciéndolo un combatiente más letal. Y sin embargo, desde la Guerra Fría, y con excepción de los portaviones, los barcos de guerra han sufrido una drástica reducción de tamaño.

La Armada de EEUU acaba de recibir su primer ‘destructor’ de la clase Zumwalt, el DDG-1000, con casi 15.000 toneladas de desplazamiento

En efecto: una fragata moderna como las de la serie F-100 española desplaza alrededor de 5.000 toneladas, más del doble que un destructor de la clase Fletcher estadounidense de la Segunda Guerra Mundial, pero muy por debajo de las 10.000 toneladas de un crucero ligero de esa época; y no digamos de las 50.000 de un acorazado de la clase Iowa o de las 40.000 de un clase King George V británico. La tendencia desde los años cincuenta ha sido hacia la reducción de tamaño de los buques de guerra, debido al desarrollo de dos tecnologías que anularon las ventajas del tamaño.

Por una parte, la aviación demostró durante la guerra que el blindaje, por fuerte que fuese contra proyectiles de artillería, de nada servía al enfrentarse con las bombas y los torpedos lanzados por aviones. Los mayores y más blindados barcos de guerra artillados de la historia fueron pasto fácil de los aviones, como demuestra la larga lista de acorazados hundidos por ellos: Bismarck y Tirpitz (alemanes), Yamato y Musashi(japoneses), Prince of Wales (británico), Roma (italiano) o los cuatro estadounidenses hundidos en Pearl Harbor (Arizona, Oklahoma, West Virginia y California), entre otros.

El DDG 1000 estadounidense. (Foto: Reuters)

Por otra parte, el reemplazo de la artillería por los misiles hizo innecesarias las pesadas estructuras que albergaban y servían a los grandes cañones, como las torretas, ascensores de munición o santabárbaras. Barcos más pequeños, y por tanto más baratos, podían ser igual de letales o más, y ninguna cantidad de blindaje podía asegurar su supervivencia, como quedó demostrado cuando el HMS Sheffield británico fue destruido en el conflicto de las Malvinas por un misil medio Exocet... que ni siquiera estalló.

La consecuencia fue una carrera hacia abajo en la que el tamaño de los combatientes navales se redujo sustancialmente, al mismo tiempo que su letalidad aumentaba y la distancia que eran capaces de controlar crecía. Los últimos acorazados fueron desguazados; los cruceros emprendieron el camino del retiro. Y los nuevos combatientes se estabilizaron, los mayores de ellos del tamaño de lo que en la Segunda Guerra Mundial se hubiesen llamado cruceros ligeros (unas 10.000 toneladas). Solo la Unión Soviética lanzó en los años ochenta la clase Kirov de cruceros de batalla nucleares armados de misiles hipersónicos para liderar grupos de ataque a portaviones estadounidenses. El resto de las marinas optó por barcos mas pequeños. Hasta ahora.

La vuelta de los grandes buques

Así, la Armada estadounidense acaba de recibir oficialmente su primer ‘destructor’ de la clase Zumwalt, el DDG-1000, que con sus casi 15.000 toneladas de desplazamiento supera ampliamente las entre 8.200 y 9.500 de sus antecesores de la clase Arleigh Burke. Armado con dos cañones avanzados de 155 mm, optimizado para el ataque a tierra y conocido sobre todo por su aspecto futurista, diseñado para dificultar su localización por los sensores enemigos, el Zumwalt y sus dos compañeros de clase serán los barcos más grandes de su Marina si descartamos portaviones y anfibios.

El crucero de combate ruso Almirante Najímov, de la clase Kirov, 
que se actualizará en los próximos años.

Al mismo tiempo, Rusia está remodelando uno de los clase Kirov que heredó de la Unión Soviética, que con sus más de 25.000 toneladas de desplazamiento es uno de los mayores buques de guerra del mundo no dedicado a lanzar aviones. El Almirante Najímov se completó en 1986 y, junto al Pedro el Grande, era el último de su clase en mantenerse operativo; los reactores nucleares de sus dos compañeros se consideran demasiado inestables.

El Almirante Najimov va a recibir sensores modernos, misiles de crucero y antibuque de la familia Kalibr, antiaéreos de la familia S-400 y (se rumorea) misiles navales hipersónicos avanzados denominados Zircon, y se espera que se reincorpore a la flota hacia 2019. En ese momento, relevará al Pedro el Grande, que será sometido a los mismos cuidados; los otros dos ejemplares se dice que también serán devueltos al servicio, aunque hay más dudas sobre ello.

China no se queda atrás

Y por si fuera poco, el tercero en discordia, China, también trabaja en desarrollar su propia versión del crucero moderno. El Tipo 055 aún está en fase de diseño, pero la Armada china ha construido una maqueta a tamaño real para poner a prueba algunas de sus tecnologías en un edificio paradójicamente situado en Wuhan, tierra adentro. De sus dimensiones y características puede deducirse que el Tipo 055 tendrá entre 160 y 180 metros de eslora y desplazará entre 12.000 y 14.000 toneladas, lo que lo convertirá en el mayor buque de guerra no dedicado a la aviación de un país asiático desde la Segunda Guerra Mundial.

Imagen del crucero de combate chino Tipo 055 en construcción.

 Los tres desarrollos tienen una razón de ser que no tiene (mucho) que ver con el prestigio nacional: los barcos grandes vuelven porque la tecnología está a punto de cambiar de nuevo, esta vez favoreciendo cascos mayores. Y no solo porque los barcos más grandes puedan llevar más misiles, que también; en este caso, la clave son las capacidades de generación eléctrica para sensores, propulsión avanzada y (sobre todo) futuras armas como cañones láser o electromagnéticos.

Los nuevos cruceros está diseñados para ser capaces de generar y utilizar gran cantidad de electricidad; el USS Zumwalt incluso tenía previsto llevar cañones electromagnéticos en lugar de los convencionales, pero la tecnología aún no está lista, aunque puede que él o sus hermanos de clase la reciban en un futuro. Los cañones dieron paso a los misiles y eso redujo el tamaño; los láseres y los cañones electromagnéticos necesitarán de nuevo barcos más grandes. De paso, puede que el tamaño contribuya a hacerlos algo más capaces de encajar impactos y seguir a flote. Y así la eterna rueda de la evolución naval seguirá rodando.

UN ARSENAL BAJO EL OCÉANO: ASIA SE LANZA A CONSTRUIR EL SUBMARINO MÁS DESTRUCTIVO.


China, Rusia, India, Japón, Australia... son algunos de los países asiáticos que se han lanzado a construir nuevas versiones de submarinos equipados con alta tecnología militar

China flexiona sus músculos militares, de eso nadie duda, y como consecuencia su política exterior se hace cada vez más agresiva. En ninguna parte se nota tanto esta nueva postura militar como en el Mar de China Meridional, donde una vaga y dudosa reclamación territorial basada en un mapa de tiempos de la Segunda Guerra Mundial con difícil encaje en la legislación marítima internacional tiene a todos los países de los alrededores alborotados. La consecuencia de este endurecimiento de posturas ha sido la que cabía prever: el inicio de una desbocada carrera armamentística en la zona. Y como se trata de una región marítima por excelencia y con enormes distancias a considerar el tipo de buque elegido ha sido el barco de guerra ‘furtivo’ por excelencia: el submarino.

En los últimos años, la región de Asia, y el sureste asiático en particular, está siendo un chollo para los astilleros fabricantes de submarinos con decenas de pedidos y concursos casi en cada país de la zona. Lo cual supone muchos miles de millones de dólares, aunque no solo eso: en los acuerdos de venta de armamento siempre hay un componente estratégico.

El submarino es el arma perfecta para hacer olas en esta zona del planeta con una inversión mínima. Y si no que se lo pregunten a los japoneses, que en la Segunda Guerra Mundial perdieron casi entera su marina mercante ante los ataques de los submarinos estadounidenses, que también dañaron (y mucho) a la Armada Imperial. Sigilosos y letales, dotados con armamento moderno de misiles y torpedos pesados y con sensores (sonares avanzados, sistemas de comunicaciones, radares) con los que sus antepasados no hubiesen podido soñar siquiera el submarino moderno es un arma muy peligrosa.

Misiles de crucero bajo el océano

En especial los actuales submarinos diésel eléctricos (SSK) que son silenciosos y difíciles de detectar, sobre todo en las agitadas aguas cercanas a las costas. Y sobre todos ellos los dotados de sistemas del tipo AIP (Air Independent Propulsion, propulsión independiente del aire) que les permite estar sumergidos durante días y hasta semanas; casi como un submarino nuclear de ataque (SSN), pero sin el enorme coste y el ruido basal de estos.

Prueba de un misil balístico submarino lanzado por Corea del Norte. (Foto: Reuters)

Equipados con sonares remolcados y laterales de gran precisión, con sistemas de combate avanzados y sensores que les permiten controlar grandes espacios de territorio, algunos tipos con 'hidrojets' en lugar de hélices para reducir su detectabilidad y con velocidades elevadas que les permiten recorrer las enormes distancias implicadas en la defensa del interés nacional en una región tan amplia con la que va del Índico al Pacífico, los SSK ofrecen una capacidad muy interesante en el ámbito naval por un precio relativamente ajustado.

La posibilidad de añadirles tubos lanzamisiles del tipo VLS (Vertical Launch System) que les permiten lanzar misiles de crucero sin reducir la dotación de torpedos o la capacidad de transportar comandos multiplican su utilidad. No olvidemos que submarinos de este tipo han sido capaces más de una vez de dar buenos sustos a flotas de portaaviones estadounidenses en maniobras: los SSK de última generación, bien tripulados y usados son mortíferos en aguas someras y peligrosos en cualquier circunstancia, en especial si disponen de AIP.

Eso sí, su tecnología no está al alcance de cualquier país: solo unos pocos tienen la capacidad industrial y la tradición que les permite ofrecer en el mercado este tipo de armas. Por eso el mercado internacional de submarinos es muy animado, con la participación de países inesperados y la virtual ausencia de algunos de los principales vendedores de armamento del planeta: los EEUU dejaron de construir submarinos diésel eléctricos hace décadas (su flota es 100% nuclear), y por tanto están fuera del grupo de vendedores.

Los países mejor armados en el ámbito submarino son también los más poderosos de la zona y los que poseen una tradición naval más antigua

En el que sí aparecen países como Suecia, Holanda, Corea del Sur y (sobre todo) Alemania y Francia, además de Rusia y China. El malhadado proyecto del S-80 fue el fallido intento de la industria naval española, tradicional cooperadora con Francia en este aspecto, por entrar en este selecto club con un diseño propio. Su bien publicitado fracaso acabó con cualquier posibilidad a este respecto.

Los grandes: China, Rusia, India, Japón y Australia

Los países mejor armados en el ámbito submarino son también los más poderosos de la zona y los más pudientes, además de los que poseen una tradición naval más antigua. Dos de ellos pueden considerarse una potencia en declive (Rusia) o no interesada en la agresión (Japón), mientras que los otros dos están claramente en auge: China y la India. Por su parte, Australia está en mitad de la zona y se ve afectado por lo que allí ocurre. En los últimos años el despliegue militar chino ha sido el mayor de la región en todas las armas, pero las especiales características de su posición geográfica y de sus necesidades defensivas han concentrado en la marina y sobre todo en el arma submarina una considerable parte de su esfuerzo.

China ha sido tradicionalmente un estado insular en el sentido estratégico con escaso o nulo apetito por la proyección de poder a grandes distancias y preocupado ante todo de defender sus propias costas. Hoy esto está cambiando muy rápidamente según continúa el despegue económico de la economía china, que depende del transporte marítimo para mantenerse y crecer. Por eso las agresivas reivindicaciones sobre el Mar de China Meridional, un área que concentra una enorme cantidad de tráfico de mercancías y materias primas con destino a China o procedentes de allí. El país en su proyección marítima está separado de las aguas abiertas por cadenas de islas que están en manos de potenciales adversarios y cuyos estrechos tendrían que atravesar sus buques para ganar el Pacífico o el Índico. Así pedazos de roca dispersos en el mar como las islas Babuyan, al norte de Filipinas, o las Ryuku al sur de Japón se convierten en puntos clave de control. De ahí la importancia de los submarinos.

Submarino chino de la Song, Tipo 039. (Foto: Wikimedia Commons)

Además China ha refrendado su estatus de gran potencia invirtiendo en una flota de submarinos de misiles balísticos intercontinentales (SLBM) que le proporciona una capacidad de represalia nuclear a salvo de ataques preventivos; a partir de este mismo año se espera que mantenga en patrulla permanente uno de sus cuatro SLBN clase Jin (Tipo 094). Para protegerlos y para mantener controladas las áreas de patrulla cuenta con submarinos de ataque nucleares (dos del Tipo 093 y uno del Tipo 095), pero ante todo con una amplia flota de SSKs.

Entre ellos destacan 13 de los modernos clase Song (Tipo 039) y 15 de la clase Yuan (Tipo 039A) diseñados y construidos en la propia China, estos últimos equipados con sistemas AIP. Sobre su letalidad baste destacar que en 2006 un clase Song emergió a distancia de tiro del portaviones estadounidense Kitty Hawk, hasta donde había llegado sin ser detectado, mientras navegaba en el Mar Oriental de China. Además China cuenta con 12 clase Kilo de diseño ruso y 17 del Tipo 035, estos últimos derivados de un venerable diseño soviético. En todo caso una flota peligrosa en las aguas cercanas a la costa y capaz de dificultar el uso de amplias áreas a grupos de portaviones enemigos.

El gran rival de China por el control de las rutas de navegación, pero desde el otro lado, es la India. Menos desarrollado económicamente y con una infraestructura industrial de inferior calidad la India tiene que atender a sus intereses en ambas orillas del Índico, pero mantiene una rivalidad con China que ha llegado a calentarse en forma de algo más que escaramuzas fronterizas en alguna ocasión. La India no dispone aún de capacidad nuclear en SLBMs, aunque cuenta con un ejemplar de la clase Arihant con la que pretende disponer de ella; deberá construir al menos tres buques más para conseguirlo. Además el país cuenta con un SSN ruso de clase Akula en alquiler y ha solicitado otro; la idea es entrenar tripulaciones y técnicos en su uso para después desarrollar un proyecto propio de SSN del que construir seis ejemplares.

Rusia cuenta con dos submarinos nucleares de misiles balísticos clase Borei, además de tres viejos Delta III de construcción soviética

En cuanto a submarinos diésel eléctricos la India dispone de seis ejemplares de la clase Kalvari, un diseño basado en los Scorpène franceses y dotado de sistema AIP, y planea construir localmente otros seis barcos del Proyecto 75I basados en un diseño extranjero que aún no ha sido licitado. Los submarinos del proyecto 75I contarán con propulsión AIP y probablemente con VLS. Además de estos buques modernos la India cuenta con nueve submarinos de la clase Sindhughosh basados en el Kilo ruso y cuatro de la clase Shinshumar basados en el Tipo 209 alemán. Dada la posición geográfica del país en el Índico la corta autonomía relativa de estos barcos no les resta capacidad, aunque para proyectarse hacia los estrechos de Malaca y el Mar de China Meridional la India necesitará esos SSN.

Rusia cuenta con una importante presencia en el Pacífico, aunque no tanto como en la época de la Unión Soviética: la flota de aquel océano ha sufrido serios recortes derivados de la crisis económica que vive en país. A pesar de ello cuenta con dos submarinos nucleares de misiles balísticos clase Borei, la más moderna con la que cuenta, además de tres viejos Delta III de construcción soviética. También tiene seis submarinos nucleares de misiles de crucero (SSGN) clase Oscar II, un diseño pensado para atacar grupos de portaviones estadounidenses durante la Guerra Fría, y al menos cuatro ejemplares de submarinos nucleares de ataque clase Akula II y un Akula I. La flota de SSK consta de ocho submarinos clase Kilo, considerados entre los diseños más capaces de submarino convencional de origen ruso.

Submarino eléctrico indio de la clase Kalvari. (Foto: Wikimedia Commons)

Por su parte Japón cuenta con un elevadísimo nivel técnico e industrial y con una tradición de construcción naval que se remonta a principios del siglo XX y que dio excelentes modelos de navíos (incluyendo submarinos) durante la Segunda Guerra Mundial. La constitución pacifista adoptada tras la guerra alejó a la industria japonesa de los mercados internacionales de armamento y sus reducidas fuerzas de autodefensa constituyen un mercado muy pequeño, pero la excelencia técnica se nota.

Es por ello que los 20 submarinos japoneses, todos ellos diesel eléctricos, están considerados entre los más sofisticados y letales de los que existen en el mundo de esta clase. Se trata de 10 de la clase Oyashio, más antiguos, y ocho de la modernísima clase Sōryū construidos muy recientemente, de los cuales se espera contar con 12 en total. Se trata de barcos grandes y muy potentes dotados de avanzados sistemas electrónicos y de ataque; los Sōryū cuentan con sistemas AIP. Se espera que los últimos ejemplares (aún en construcción) reemplacen el AIP por baterías de ión de litio como las que equipan móviles y ordenadores, mucho más potentes que las clásicas: esto les daría prestaciones cercanas a las de un submarino nuclear.

Precisamente un derivado de los Sōryū era uno de los principales contendientes en el programa de reemplazo de la flota de los submarinos clase Collins por parte de Australia, pero al final perdió el concurso para sorpresa de muchos. La isla-continente cuenta con seis Collins relativamente modernos, un modelo basado en el Tipo 471 sueco modificado para sus especiales necesidades, pero precisaba comenzar el proceso de reemplazo. El país necesita buques grandes y muy rápidos dada la enorme superficie a patrullar, capaces además de trabajar bien en las gélidas aguas cercanas a la Antártida y en los mares tropicales cercanos al Ecuador.

Al concurso se presentaron múltiples diseños de todo el mundo como los Sōryū adaptados y varios diseños franceses, alemanes y holandeses; la idea era presentar también el S-80 español, pero sus problemas lo hicieron imposible. Finalmente el gobierno australiano anunció el ganador en el diseño francés Shortfin Barracuda basado en los SSN de la clase Barracuda de la armada francesa pero con propulsión convencional; hay quien dice que la principal ventaja del modelo es que sería posible adaptarlo a la propulsión nuclear de ser necesario. Australia prevé construir 12 Shortfin Barracuda para que empiecen a entrar en servicio a partir de 2030; se estima que el coste total superará los 33.600 millones de euros a lo largo de la vida del programa.

Submarino ruso de la clase Delta IV. (Foto: Wikimedia Commons)

Los medianos: Pakistán, Indonesia, Corea del Sur

Otros países tienen o han encargado sustanciales flotas submarinas, ya sea para no perder terreno en el vecindario, ya por sus especiales necesidades derivadas de tensiones locales con alguno de sus vecinos. Es el caso de Pakistán, cuya manifiesta rivalidad con la India ha justificado la adquisición de 8 submarinos diésel-eléctricos del modelo S-20 a China. El S-20 es un derivado de exportación del Tipo 39A chino en principio sin el sistema de propulsión AIP, aunque algunas noticias sobre la compra paquistaní indican que sus ejemplares sí lo llevarán.

La mitad de estos barcos serán construidos localmente y el resto en China. Pakistán cuenta ya en su flota con 3 Agosta 90 y 2 Agosta 70 construidos a partir de diseños franceses y trabaja en el diseño y construcción de su propio SSN, aunque no hay fecha concreta. La principal preocupación respecto a la futura flota submarina paquistaní es la posibilidad de que sea equipada con misiles de crucero con cabeza nuclear, dada la doctrina del país en este tipo de armamento.

Por número de submarinos, la flota más importante de la zona es la de Corea del Norte, que cuenta con más de 80 ejemplares, pero antiguos

Por número de submarinos, la flota más importante de la zona sería la de Corea del Norte, que cuenta con más de 80 ejemplares de diferentes tipos. Pero los barcos norcoreanos son en su mayoría casi antigüedades, de modelos soviéticos vetustos y aptos tan solo para la infiltración de comandos (muchos de ellos son muy pequeños) o para el minado de puertos y estrechos. El país intenta desarrollar un submarino lanzador de misiles balísticos, hasta ahora con poco éxito.

Su vecino y principal rival, Corea del Sur, dispone en cambio de una moderna y eficaz flota de submarinos diésel eléctricos de construcción local con nueve ejemplares de la clase Chan Bogo y otros nueve de la clase Son Won Il, basadas ambas en diseños alemanes (Tipo 209 y Tipo 214, respectivamente) pero con dispositivos AIP en el segundo caso. Los buques surcoreanos disponen de electrónica y sistemas de combate avanzados que los convierten en rivales muy poderosos; los astilleros del país incluso exportan submarinos.

Así por ejemplo Indonesia acaba de adquirir tres ejemplares (con nueve más por confirmar) de los Chang Bogo modificado construidos en Corea del Sur. El país dispone de dos submarinos de la clase Cakra construidos en los setenta y ochenta también a partir del Tipo 209 alemán modificado, de modo que las cuestiones de mantenimiento, logística y entrenamiento no deberían ser complicadas; ambos buques fueron recientemente modernizados.

El submarino japonés Hakuryū, de la clase Sōryū. (Foto: Wikimedia Commons)

Por último, Vietnam ha encargado recientemente toda una flota submarina para proteger su amplia costa, situada toda ella mirando al Mar de China Meridional que China reivindica como propio. El país ha adquirido cinco ejemplares de una variante mejorada de la clase Kilo rusa con opción a una sexta unidad, lo que le convertirá en una fuerza a tener en cuenta en el área. Algo especialmente importante dado que ya ha tenido guerras con su inmenso vecino, y no hace tanto tiempo.

Los pequeños: Taiwán, Malasia, Tailandia

Otros países más pequeños de la región también han decidido rearmarse en el ámbito submarino para protegerse del diluvio que viene. Al fin y al cabo el mejor arma antisubmarina es otro submarino: la caza de sus congéneres está entre sus principales obligaciones, y en el caso de países como Taiwán (o República de China, como también se le conoce) el asunto es literalmente de vida o muerte. Enfrentado a una China que no reconoce su independencia y que reivindica su territorio como propio Taiwán tiene serios problemas para comprar armamento en el mercado mundial ya que los compradores suelen ser presionados por China para bloquear las ventas.

Solo EEUU, y con sus propios condicionamientos internos, atiende las peticiones taiwanesas, lo cual se convierte en un drama en el caso de su urgente necesidad de submarinos diésel eléctricos, ya que Estados Unidos no los construye. Las ventas de este tipo de material han sido siempre canceladas, de modo que hoy Taiwán dispone de dos submarinos clase Hai-Shih, que son de la clase Tench de la época de la Segunda Guerra Mundial remozados y solo sirven como buques escuela, y dos clase Chien Lung construidos en los años 80 a partir del modelo Zwaardvis holandés que están siendo reacondicionados. El país quiere desarrollar su propio diseño, pero de momento carece de la tecnología necesaria.

Los océanos Índico y Pacífico van a tener en las próximas décadas mucho más tráfico debajo de las olas que casi encima de ellas

Lo mismo le ocurre a Malasia, que tan solo dispone de dos submarinos con un diseño basado en los Scorpène franceses que fueron construidos a partir de 2002 con participación de la española Navantia. La ciudad-estado de Singapur tampoco construye sus buques sumergibles, pero compró en la década de los noventa cuatro viejos clase Challenger suecos con más de 40 años de edad para iniciar la creación de un arma submarina; en 2005 se compraron 4 ejemplares de la clase Archer(ex-Västergötland en la marina sueca) y en 2015 se retiraron dos Challenger. Los Archer, que tenían más de 20 años de edad, disponen de sistemas AIP y de sonares y sistemas de combate modernos. Pero la verdadera capacidad llegará de la mano de los dos ejemplares del tipo 218SGque Singapur ha encargado a Alemania para incorporarse a su flota hacia 2020. El acuerdo está valorado en más de 1.000 millones de dólares y los buques serán oceánicos y dispondrán tanto de AIP como de sistemas de combate avanzados.

Los dos últimos de la lista son países que quisieran tener, pero todavía no tienen, submarinos, como son Filipinas y Tailandia. Filipinas, con una economía muy débil y unas fuerzas armadas con limitado presupuesto, ha mostrado su interés por desarrollar un arma submarina, pero sin que por el momento haya habido ninguna acción concreta al respecto. Tailandia, por su parte, lleva desde la década de los 90 negociando con diferentes países la compra de submarinos, legando en varias ocasiones a anunciar un trato que más tarde se canceló. La última vez fue la compra de tres S-20, la versión de exportación del Tipo 039A chino (esta vez sin AIP), pero una vez más a finales de 2015 parece que el acuerdo está paralizado. Tailandia tuvo un escuadrón submarino desde 1938 con cuatro ejemplares de la clase Matchanu fabricados por Japón, pero el grupo fue disuelto tras un intento de golpe de estado en 1951.
Lo que sí es seguro es que las aguas de los océanos Índico y Pacífico, y de los mares intermedios que los separan, van a tener en las próximas décadas mucho más tráfico debajo de las olas que casi encima de ellas. Porque el ritmo de compra de submarinos está resultando frenético.

jueves, 26 de mayo de 2016

BURROS Y BURRAS


Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo 60 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.

En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "educación infantil", (mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente:

la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" la O de "ojo" y la U de "uña".

Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba "El Parvulito", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en el Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.En Primaria estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión y Educación Física.

En 6º de Primaria, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b" en vez de "v" o cinco faltas de acentos, te suspendían.

En Bachiller, estudié Historia de España, Latín, Literatura y Filosofía.

Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, leí a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda...

Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura.

Y..., vamos con la Gramática.

En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales.

El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente".

¿Cuál es el del verbo ser? Es "ente", que significa "el que tiene entidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este la terminación "-nte".

Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independientemente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción.

De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante", no "estudianta"; se dice "independiente" y no "independienta"; "paciente", no "pacienta"; "dirigente", no "dirigenta"; "residente", no "residenta", y el cuento de aquella princesa que esta dormida se llamaba "la bella durmiente" no "la bella durmienta".

Y ahora, la pregunta: nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"), ¿hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española?

Creo que por las dos razones.

Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores).

Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto.

Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, ¡el machisto!

Si este asunto no te da igual difúndelo por ahí, con suerte le terminará llegando a la Ministra/o de turno.

Porque no es lo mismo ser un "CARGO PÚBLICO" que una "CARGAPÚBLICA"

CUNA por ALFONSO USSÍA


El gran estadista Pedro Sánchez ha estado en Soria, la histórica ciudad castellana con los álamos erguidos sirviendo de centinelas a las aguas del Duero. Es todavía el Duero, cuando por Soria transcurre, un río con pretensiones pero no del todo cumplido. Le faltan en su curso muchos afluentes que contribuyen a su grandeza atlántica que desemboca en Portugal, como el Tajo y el engañoso Guadiana, que se entrega al océano en Ayamonte, la Huelva fronteriza. El Duero se hace poderoso desde Tordesillas y ya en Zamora es caudal a tener muy en cuenta. Todo ello ha emocionado al estadista Sánchez que no pudo reprimir este principio de mensaje a sus seguidores y votantes. “Desde Soria, cuna de Machado…”

Machado no era uno, sino dos. Para don Antonio, el gran poeta republicano fallecido en Colliure, el mejor poeta de su tiempo era su hermano, don Manuel, un año mayor y tan hondo y fundamental como el «Machado que nació en Soria».

El problema es que aquellos dos hermanos que tanto se admiraron, quisieron y respetaron, mantuvieron en nuestra terrible Guerra Civil sensibilidades diferentes. Manuel Machado fue conservador y Antonio no se sabe en verdad lo que fue durante su vida, si bien se radicalizó en las izquierdas en sus atardeceres vitales, «cuando aún cantaba Dios bajo su frente», como escribió Agustín de Foxá en su maravillosa «Melancolía del Desaparecer». Manuel dedicó sonetos a Franco y Antonio a Líster, nada pacífico precisamente. «Si mi pluma valiera tu pistola…»

A don Antonio se le empezó a conocer en España, en alcance popular, gracias a Serrat, que puso música a algunos de sus poemas. Don Manuel no tuvo un Serrat a mano, y sólo lo conocen los que han tenido la suerte de leerlo. Su poema «Andalucía» es la síntesis de la belleza y la originalidad. Don Antonio era más obvio, un involuntario fundador del «buenismo» que escribía sonetos en loor de un asesino directo, es decir, de los que mataban apretando el gatillo. De cualquier manera, y digan lo que digan, los Machado fueron inmensos, los dos, tan diferentes, tan leales el uno al otro, sólo separados por un año - don Manuel el mayor, don Antonio el pequeño -, y gloriosos poetas que iluminan nuestra literatura. De haberse referido a «los Machado», el estadista Pedro Sánchez se habría acercado con algo de más brío y conocimiento a la justicia. Pero no. El estadista Sánchez es de los que pretende separar por ideología a dos hermanos que se quisieron hasta el fondo del alma. Y mencionando a uno, olvidar al otro.

Resulta emocionante el alarde de cultura y sabiduría del estadista Sánchez. «Desde Soria, cuna de Machado». Es probable que el estadista no haya leído en su metódica vida de formación política los alejandrinos de don Antonio que principian con este verso: «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla…» Vamos a ver si el estadista Sánchez se entera de una vez. Ese patio de Sevilla donde madura el limonero es el de Dueñas, el palacio del duque de Alba, del que el padre de don Manuel y don Antonio era empleado. La relación de los Machado con Soria y Castilla es posterior. Con el permiso del estadista y muy cursi en sus intentos de parecer culto señor Sánchez, don Manuel Machado y Díaz, grandísimo poeta español, nació en Sevilla el 29 de agosto de 1874. Y su hermano don Antonio, grandísimo poeta español, nació en la misma ciudad, Sevilla, el 26 de julio de 1875, once meses más tarde que su hermano. Por lo tanto lo de «desde Soria, cuna de Machado», además de una cursilería sectaria, es una imprecisión imperdonable en un estadista como Sánchez.

Soria fue amor e inspiración, pero no cuna. La cuna de los hermanos Machado, el elogiado y el silenciado, está bañada por el Guadalquivir, no por el Duero.

Berzotas.

miércoles, 11 de mayo de 2016

EL TORERO Y EL DE LA BOINA por CARLOS HERRERA


La Diputación de Cádiz, que preside Irene García, en su día alcaldesa de Sanlúcar de Barrameda, tuvo la idea de promocionar su provincia mediante una campaña publicitaria protagonizada por gaditanos ilustres y populares que reivindicaran su condición de tales. La provincia de Cádiz, todo hay que decirlo, tiene muy buenos elementos tanto humanos como culturales y geográficos de los que sentirse orgulloso, paisajes insuperables, ciudades memorables y costumbres felices. Parece razonable que ello se exponga a los ojos de los demás mediante una campaña bien diseñada, como es la que nos ocupa.

Cádiz en su conjunto como provincia y la capital en concreto transitan por un largo paseo lleno de problemas, pero ello no debe hacernos olvidar sus virtudes y beldades, que también existen. Se convocó a ciudadanos ilustres de la provincia, se los fotografió y se les adjudicó una frase reivindicativa y expositiva a cada uno. Hasta ahí normal. Pero la inclusión en ese listado del torero Juan José Padilla, jerezano de filiación sanluqueña, desató las iras de los intolerables histéricos de siempre, empecinados en rabietas y lamentos de neuróticos. La condición de torero de Padila ha hecho que grupos políticos dedicados a decirnos a los demás cómo tenemos que ser y cómo tenemos que comportarnos denostaran la campaña y afirmaran sentirse avergonzados por la presencia de un “asesino” de animales, en consonancia con la pobre argumentación que exhiben a diario los muy violentos e insultantes movimientos “animalistas”, o por tal tenidos. Conviene recordar algunas cosas.

Ya quisiera cualquiera de esos vociferantes sandios tener un ápice de la grandeza que muestra a diario Juan José Padilla. Padilla, un hombre sencillo, trabajador, respetuoso, prudente y muchas cosas más, atesora un valor y una nobleza que jamás en la vida ha conocido ningún sujeto miembro del grupo político que le ha señalado con los ojos inyectados en sangre. Podemos y alguno más ha iniciado el griterío habitual, lamentando que un torero pueda sentirse orgulloso de decir “soy Cádiz”. Ha exigido, como suele ser habitual, la retirada de la campaña en la que han participado Sara Baras, Anne Hidalgo, Alejandro Sanz y otro más, y ha escupido las habituales idioteces que se dicen cuando uno se transforma en un intolerante Torquemada dedicado a prohibir una tradición cultural y social de amplio arraigo como es la tauromaquia. Esos chavales de Podemos son los mismos que han estado defendiendo hasta el último aliento a un mamarracho con boina de tonto de pueblo condenado a prisión por patear policías, destrozar negocios no partidarios de seguir una huelga y agredir gravemente a un concejal del PSOE. El tal Bódalo, mala versión de un matón campuzo, muy valiente cuando agredía a los demás siempre muy acompañado, acabó lloriqueando cuando la Policía lo prendió y lo llevó a la cárcel, donde deberá permanecer por un tiempo. Los argumentos de los mismos tipos que insultan a Padilla son que Bódalo es un héroe de la libertad, cuando este segundo no ha hecho nada provechoso para los demás en su existencia mientras que el primero ha dado trabajo a muchas personas de su alrededor y ha trasladado un mensaje de coraje y superación extraordinario para todo aquel que tenga ojos y oídos. Uno no ha dado un palo al agua en su vida –es del Sindicato Andaluz de Trabajadores, con lo que ya queda todo dicho- y el otro lleva jugándose la vida y trabajando desde chaval.

Otra gaditana, la líder de Podemos en la región, llegó a comparar –en un ejercicio de burricie insuperable- al tal Bódalo con el poeta Miguel Hernández, lo cual no requiere de comentario alguno, ya que se comenta por sí solo. Cabe añadir que semejante simple ha sido profesora de Lengua y Literatura, lo cual explica por sí solo el fenómeno de fracaso escolar y bajo nivel de educación en España sin necesidad de muchas más elucubraciones.

En pocas palabras, puede sentirse orgulloso Padilla de ser gaditano y puede sentirse Cádiz orgulloso de que ese ejemplo de tantas cosas sea hijo de su tierra. Y los intolerantes gritones, las profesoras ignorantes y los “animalistas” que quieren acabar con el toro bravo que se vayan tranquilizando.

EL BARCO QUE ELUDIÓ LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL DISFRAZÁNDOSE DE ISLA.


Ocurre muy pocas veces en la historia que un barco es capaz de eludir una guerra en pleno conflicto bélico. Y una sola vez que ese mismo barco fuera capaz de disfrazarse de isla para pasar desapercibido. Esto fue lo que ocurrió en plena Segunda Guerra Mundial, momento en el que un buque de guerra holandés fue capaz de “convertirse” en una misteriosa isla durante ocho días.

Se trataba del HNLMS Abraham Crijnssen, un dragaminas de los Países Bajos de la clase Jan van Amstel de la Royal Netherlands Navy (RNN). Un barco construido durante la década de 1930 que se encontraba con base en las Indias Orientales Neerlandesas (las colonias establecidas originalmente por la VOC bajo la administración de los Países Bajos en el siglo XIX) cuando Japón atacó a finales de 1941.

El comienzo del ataque japonés dio lugar posteriormente a lo que se conoce como la batalla del Mar de Java en febrero de 1942, uno de los conflictos navales de la denominada Guerra del Pacífico. Fue sin duda una de las batallas más cruentas entre las fuerzas aliadas y las japonesas.

Un momento de la historia que culminó con la ocupación japonesa de las Indias Orientales Neerlandesas y los protectorados británicos en Borneo. Durante la misma, el almirante neerlandés Karel Doorman había comandado una serie de flotas de diversas nacionalidades hacia el mar de Java con el único fin de detener a los japoneses, comandados a su vez por Takeo Takagi. Superados en número, la fuerza de Doorman fue hostigada en la noche por la flota de Takagi perdiendo un gran números de navíos.

El resultado fue un desastre para la defensa de Java que además puso en evidencia la desventaja aliada. Así, el 8 de marzo la guarnición neerlandesa se rinde y se da por finalizada la campaña de las Indias Holandesas.

Sin embargo y antes de que el conflicto llegara a su fin, en vista de la situación adversa se decide que el último buque de guerra dragaminas holandés en pie debía escapar a Australia junto a otros tres buques. Lo que ocurrió a partir de entonces fue insólito.


El barco-isla

Así fue como comenzó la “aventura” del HNLMS Abraham Crijnssen. El buque formaba parte originalmente de una flota de ocho dragaminas y fue lanzado el 22 de septiembre de 1936. Un navío que tenía como misión principal la identificación y destrucción de minas marinas.

Tras las órdenes de huida a Australia junto a otros tres barcos, el capitán del HNLMS se percata de que finalmente deben emprender el viaje solos. Todo un reto sobrevivir a semejante aventura desde un barco que contaba con tan “sólo” con dos cañones Oerlikon de 20 mm, un proyectil de 3 pulgadas y una escasa velocidad de 15 nudos (equivalente a 27 km/h). Dicho de otra forma, no tendrían mucho que hacer ante un supuesto ataque de los bombarderos japoneses.

Por tanto se llega a la primera conclusión lógica. Para terminar con vida la travesía debían pasar totalmente desapercibidos. Nadie los debía detectar, algo que obviamente resulta complicado cuando hablamos de semejante megaestructura.


A partir de aquí el relato se presta a varias interpretaciones. No sabemos en qué momento o quién fue el personaje de la historia que se le ocurrió la genial idea, pero lo que sí es cierto es que posteriormente se pusieron de acuerdo después de que los 45 miembros de la tripulación debatieron sobre las posibles huidas. La idea ganadora: nada menos que convertir el barco en una isla. Puede sonar ridículo, pero la historia demostró que fue una de las decisiones más insólitas y acertadas en la Segunda Guerra Mundial.

Lo primero que pensaron fue en la manera de modificar el barco. Para evitar ser detectados por los aviones japoneses el buque fue camuflado con todo tipo de follaje de la selva a las islas contiguas en la que estaban varados. Los 45 miembros de la tripulación desembarcaron a tierra cortando árboles y recolectando todo aquello que les pudiera servir para luego cubrir la cubierta del barco. No sólo eso, la tripulación también disponía de pintura en el interior del buque, pintura que usaron para que el navío tuviera partes que hicieran las veces de rocas.


Finalmente quedaba una incógnita por resolver: ¿cómo demonios iban a engañar a los japoneses con una misteriosa isla que se mueve? Así también es como se decide que para promover la “ilusión”, el barco se mantendría cercano a la costa, anclado e inmóvil durante el día y se movería únicamente por la noche.

El plan trazado tenía todo el sentido del mundo para la tripulación. Mientras el sol estaba alto sería una isla más, a la noche intentarían cubrir la mayor parte del océano. Y es que para los japoneses debía ser complicado percatarse de la “desaparición” o “aparición” de una isla de entre las más de 18.000 islas en Indonesia.

Y así fue. El HNLMS logró pasar desapercibido por los aviones japoneses y sobrevivió los ocho días de viaje que duró la travesía hasta Australia, momento en el que se reencontraron con las fuerzas aliadas. Al llegar a aguas australianas el dragaminas sufriría una serie de cambios que mejoraban sus prestaciones para la RNN.

Posteriormente llevó a cabo muchas más misiones hasta que fue retirado de la marina de guerra en 1960. Hoy y desde 1995 el HNLMS Abraham Crijnssen es parte del Museo de la Marina holandesa en Den Helder. El primer y único barco de la historia que pudo eludir la batalla en la Segunda Guerra Mundial convirtiéndose en una isla en movimiento.